De oficio formador > Luis Valdivieso Llosá

Levitra 20mg ohne rezeptPropecia finasterid online kaufenSildenafil billigastSildenafil buy online ukAmoxicillin online kaufenVentolin nebules la thuoc gi Propecia kaufen ohne rezeptAntabuse online kaufenCialis ohne kreditkarte bestellenVentolin nebules price philippinesLasix 40 mg kaufenDapoxetin 60mg kaufen Nuevo Rico: de la Acumulación al Consumo.

Written By: Luis Valdivieso Llosá - Jun• 11•13

 

Nuestros padres nos dotaron de una serie de ideas correctas, para tiempos correctos. Por ejemplo, te decían  que si ahorrabas estarías preparado para los momentos difíciles y si trabajabas mucho y acumulabas un buen patrimonio, tendrías una vejez tranquila, disfrutando de la renta de tu trabajo.

Es mentira. Si has acumulado un pequeño patrimonio, la gente va a entender que ha sido con malas artes.

Cien mil €uros es el límite correcto, ni el Fondo de Garantía ni los chipriotas te respetan si tienes un céntimo más. Si quieres sacar del Banco más de tres mil €uros, prepárate para dar explicaciones, empezando por el Director de la sucursal, que entiende perfectamente que le lleves dinero, pero no entiende en lo absoluto que ese dinero puedas necesitarlo o gastarlo.

Y es que cuando algo entra en el Sistema Financiero/Fiscal (no nos engañemos, es el mismo Ministerio), ese algo debe quedarse en el Sistema, ya no es tuyo más que de nombre, mientras inventan formulas “legales” para que deje de serlo. Y si está fuera del Sistema, que no te pillen, antes los mayores pecados estaban en el sexto mandamiento, hoy los diez han dejado de tener importancia y todo se centra en el undécimo: “Trabajarás para el bien social, tal y como el político de turno defina que este es”.

Acumular, ser “rico por acumulación” es un absurdo.  Lo que se prima es la manifestación de riqueza por el consumo. Sal de viaje, compra, gasta, come, bebe y todo lo que el cuerpo te permita. Cuando llegue la vejez, vende tu casa si quieres algo más de lo que la pensión te permita.

El ahorro da disciplina. El ahorro responde a un sentido de la vida, a unos modos de austeridad. Pero sobre todo, el ahorro da  libertad. El consumo atenta contra todas esas ideas, pero sobre todo te hace dependiente; quien debe, depende de quien le mantiene.

Y todo esto…es demasiado triste.

Las falsas soluciones.

Written By: Luis Valdivieso Llosá - Jun• 06•13

Me llega un correo de esos que circulan por Internet (confieso que me gustan mucho) donde explica cómo los americanos se gastaron una fortuna en lograr un bolígrafo que escribiera en el espacio, mientras los rusos lo resolvieron con un simple lápiz.

Y te quedas impresionado… hasta que piensas un poco ¿cómo se le saca punta a un lápiz en una estación espacial? ¿qué se hace con los residuos, cómo se reciclan?. Igual la solución sencilla…no es tan sencilla.

Más tarde, te acuerdas de tus pocos conocimientos de química, y ves que el polvo de grafito es inflamable y puede ser explosivo en determinadas condiciones.

Y al final, entras en Internet de nuevo y terminas descubriendo que la historia es falsa de los pies a la cabeza, que nadie lleva lápices al espacio, por el riesgo de incendio que conllevan ¡es madera! y que el polvo de grafito en un ambiente cerrado puede ser peligroso.  Y…que los americanos usaron un bolígrafo que ya estaba en el mercado, que compraban por pocos dólares.

Y todo esto, me lleva a una de las frases que más me ha ayudado en mi vida profesional:

“No hay ningún problema, de ningún tipo, que no tenga una solución sencilla, clara, evidente…y equivocada”.

Toda solución, conlleva sus consecuencias. Y estas a veces, o la mayor parte de las veces, surgen donde menos las esperamos y como menos las consideramos.

Cuando os propongan una solución, y la veáis clara y casi obvia ¡desconfiad! Paraos a pensar “¿y cuáles podrán ser sus consecuencias en…?” Descubriréis que, como en el caso del lápiz, la mayor parte de las veces la duda se resuelve con un simple ¿y qué hacemos cuando le saquemos punta?

¿Cómo se contabiliza el agotamiento?

Written By: Luis Valdivieso Llosá - May• 20•13

 

Hablo con un Empresario. Me dice “tengo dinero. Tengo amigos y conocidos en el sector, con dinero. Sigue habiendo mucho dinero. Pero no es sólo que hay que esperar a ver qué pasa. Es que me han quitado las ganas de hacer nada”.

Y ese nada tiene un complemento que no menciona: “nada, aquí”.

Es un hombre que se ha movido mucho. Demasiadas horas durmiendo en hoteles, comiendo con clientes. Que NO ha visto crecer a sus hijos. Quien no lo entiende piensa “trabaja por pura avaricia” “el rico nunca está satisfecho” “si yo tuviera lo que él, estaría en el Caribe todos los días” “¿para qué quieres ser el más rico del cementerio?”

No entienden nada.

Conozco personas con mucho dinero que atesoran por avaricia. Pero son una fracción minúscula. Otros buscan el pelotazo, pero son especuladores, no Empresarios. Conozco a otros que disfrutan de sus rentas como parásitos. Pero curiosamente, las han recibido como herencia. No aportan más que el consumo que realizan.

Los que de verdad crean riqueza, esos que hoy están aquí, mañana en México y pasado en China, esos entienden que el dinero es siempre un medio y una consecuencia. Nunca un fin en sí mismo. Es la manifestación del trabajo bien hecho y la potencia para emprender nuevos proyectos.

Viven bien, es cierto, tontos no son. Pero suelen tener un vicio: han hecho de su trabajo un proyecto de vida. Y bien caro que pagan por ese vicio. No son los empresarios que trabajan para el Gobierno, arañando el Boletín del Estado. Trabajan para el Mercado. Y(no creo ser un ingenuo) cada Euro que tienen, lo han sudado.

A los Empresarios, que no “Emprendedores” los están quemando.

No les duele pagar por patrimonio. Les duele la injusticia que significa ser penalizados por ahorrar e intentar asegurar su futuro. Les duele el insulto que significa la expresión “que paguen los ricos” implicando que toda riqueza es moralmente delictiva. Les duele que Hacienda confisque el 60% de sus ingresos (llamándoles además defraudadores) bajo la excusa de que “así tendremos más maestros”, cuando luego lo que tenemos son más coches oficiales y despilfarros autonómicos.

Pero ¡cuidado!…Saben que tiene la sartén por el mango.

Porque si en algún momento un Gobierno quiere sacar esto adelante, no lo va a lograr con falsas medidas macroeconómicas.
La crisis, a muchos de ellos, les está viniendo muy bien. Porque les hace salir fuera, la gran asignatura pendiente. Lo que no mueven aquí, lo hace allí. Y eso les permite volverse exigentes. Quien se expande por Brasil, sonríe cuando le hablas de Andalucía.

Es nuestra nueva emigración. Profesionales y Empresarios/as con capacidad para mover una sociedad. Sus iguales ya se fueron al finalizar la Guerra Civil, y eso ayudó mucho a mantener los cuarenta años de mediocridad Franquista.

¿Podemos volver a perderlos ahora?

La pérdida de poder ¡Cómo nos mejora!

Written By: Luis Valdivieso Llosá - Apr• 23•13

 

Me está pasando con relativa frecuencia. Muchos altos directivos, gente que eran “dioses” en sus organizaciones, han sido defenestrados o literalmente puestos en la calle, con más o menos delicadeza.

Y te los encuentras. Y te tomas un café con ellos. ¡Y son magníficas personas!

Personas que en sus despachos usaban de la prepotencia, el divismo, incluso de la impertinencia y hasta la mala educación, ahora que han perdido el poder se han vuelto “normales”. Y tenían un fondo tras ellos que superaba, con mucho, sus fachadas. Y además son personas interesantes…han vivido múltiples experiencias, han manejado asuntos, tomado decisiones importantes. Hay en ellos contenido. Y los palos recibidos, si han sabido digerirlos, les han proporcionado visión y fondo.

Y me empiezo a preguntar, ¿Será el poder un tóxico para el alma? Eso de que tu hables y los demás te escuchen y coincidan contigo, que propongas y se realice, que condenes y otros maten por ti, debe terminar convirtiéndose en una droga que destruye parte de tu condición humana.

No tener ningún poder, ser un “don nadie”, sabemos que acaba con una persona. Ser un “alguien”, también y quizás más, porque tienes la posibilidad de volverte lesivo para los demás.

Y al final sólo saco una conclusión ¿No sería magnífico poder “repescarlos” ahora que han aprendido? ¿No serían los mejores coach para los directiv@s que todavía mantienen el poder?

¿Qué ha muerto en Chipre? 2 y 3.

Written By: Luis Valdivieso Llosá - Apr• 02•13

 

Hay una segunda víctima posible en Chipre: el concepto de que un banco no puede quebrar.

Hasta ahora todos los críticos, más cuanto más a la izquierda estén, señalan que lo que hay que hacer es dejar quebrar a los Bancos, asumiendo la pérdida los accionistas de este. Es una idea lógica, si gano también puedo perder. Problema; si un Banco cae, el valor de sus acciones no es suficiente para compensar el agujero creado. Ahí tenemos a Bankia ,entre otros, para demostrarlo. Por tanto, hay que ir a por esos otros accionistas indirectos (los depositantes) que son aunque ellos no sean conscientes, parte del cuerpo accionarial ¿o alguien piensa que nuestro dinero está en sus cajas fuertes?

Y en ese momento nos enfrentamos a un hecho, el depositante nunca se ha creído accionista, por lo que no acepta que su dinero se pierda. Aunque se lo han dicho por activa y pasiva; está social y legislativamente aceptado que  te cubren hasta cien mil euros, el resto lo puedes perder. Nadie te engaña con eso.

Si el Banco es pequeño, el impacto será controlable. Si es grande, la ola sería insostenible. Y si es todo el sistema financiero/fiscal del país, entonces hablaríamos de una revolución, que no arreglaría nada pero descargaría tensiones y permitiría un nuevo comienzo.

Conclusión; un País sólo puede tener los Bancos que su economía puede garantizar, y nuestro dinero sólo estará seguro si entramos en esas condiciones de oligopolio que necesariamente se crearán.

La Banca, como señalo en mi libro “Manual para una Nueva Banca”, caería en manos del Gobierno, sería fagocitada por este y a medio plazo desparecería y con ella, gran parte de la Democracia. Es difícil decir que es democrático un país donde todos los recursos financieros están en manos de una Banca que está en manos de un Gobierno. Ya sabemos la Ley de Oro; el que tiene el oro, hace la Ley.
En cualquier caso y mientras esto va pasando, hay que buscar Bancos sólidos y huir de los que no tengan solvencia. Teniendo en cuenta que con la información hoy existente, seguimos sin saber si realmente un  Banco es solvente o no y haríamos muy mal si confundimos tamaño con fuerza…que los dinosaurios se extinguieron, los mosquitos no.

En Chipre, aparentemente, lo que ha muerto ha sido el principio de que un Banco no puede quebrar, y que si lo hace siempre será salvado por las instituciones Europeas. El problema es que al ser todos los Bancos del País, no sabemos si el muerto es este o el anterior principio, el de “el estado es el dueño de tu riqueza”. O lo que tememos…que sean ambas ideas las que han quedado en el aire.

Y  algo es cierto: el dinero es cobarde. Nadie va a invertir recursos y esfuerzos en trabajar bajo la omnipresente amenaza de ser saqueado en cualquier momento. El desempleo continuará, las empresas se irán cerrando, la administración no podrá mantenerse a sí misma y florecerá inevitablemente esa doble economía; una sumergida y la otra opresiva que caracteriza a los países en subdesarrollo.

Lo de Chipre, no es Chipre. Es difícil pensar que una debacle de esta envergadura se desencadene por una economía de ese tamaño. Lo de Chipre es sólo la frontera entre unas formas de hacer y otras nuevas. Que no están mal, las deudas hay que pagarlas, y los Bancos deben poder quebrar. Pero si se toman de manera exclusiva, sin complementarlas con otros paquetes de medida, serán malas inevitablemente.

Chipre, España, Portugal, están bien si a los palos se les acompaña con unos sacrificios compartidos, no focalizados siempre en el mismo burro, que además es el burro que saca adelante la labor y del que comemos todos.

¿Y el tercer muerto? Bueno, ese es evidente. El Euro. Chipre servirá de experimento y después como espada de Damocles. Primero permitirá fijar las reglas para salir de la moneda y después fijará una regla para los demás que nos movemos en la frontera del sí o el no.

Los grandes cambios suelen salir de incidentes pequeños, que detonan situaciones larvadas. Chipre está siendo la mecha. Cuál es el tamaño del explosivo que va a estallar, de eso sólo una cosa sabemos: que lo sufriremos.

¿Qué ha muerto en Chipre?

Written By: Luis Valdivieso Llosá - Mar• 27•13

 

Todos sabemos que lo que ha pasado en Chipre es importante, no por su trascendencia económica, sí por los precedentes que crea.

Las pregunta son ¿Y qué precedentes crea?, ¿Qué principio ha muerto en Chipre?

Hay tres posibilidades. Lo malo es que puede ser una, la otra, o lo que más asusta, es que sean las tres.

La primera posibilidad es que se haya instaurado el principio de que “el que debe se queda sin lo que tiene”: Un Estado está en quiebra, sus ciudadanos tienen ciertas reservas, y estas se movilizan para que el país deje de estar en esa situación, o al menos la reduzca en una cifra creíble para sus acreedores. Es instaurar un  nuevo principio: la deuda pública es directamente deuda privada. Si esta idea se focaliza en los que tienen más de cien mil euros, la gran masa de la población aparentemente “no sufre” y pagan los que más tienen, políticamente es defendible: el Gobierno se ampara en dos sacrosantos principios, el de la solidaridad y el de “si lo tienen  a saber cómo lo han ganado, luego que sean ellos los que paguen”.

Ahora los problemas. Le vuelves a pegar un palo significativo a la clase media, más callada y menos proclive a ocupar las calles, pero que es la que  saca al país adelante, y al mismo tiempo  logras que los que manejan el capital huyan, los que no lo hayan hecho ya. E instauras una certeza: todo lo que hay en el Sistema Financiero/Fiscal es del Estado, que puede disponer de ello a su conveniencia. De aquí dos posibilidades, una dictadura en la que el estado decide en qué gasta el dinero, la absoluta inseguridad jurídica y la ruptura de las reglas del juego cada vez que interese al que ocupa el poder, o la instauración de Gobiernos semi-asamblearios que consulten en cada momento a qué van a dedicar los recursos públicos. Si lo voy a pagar mediante derramas de comunidad de vecinos, querré aprobar previamente en qué nos endeudamos.

En cualquier circunstancia, a corto plazo, drena  recursos que deberían utilizarse en la recuperación, se logra pérdida de confianza, y una vez más priorización de las estructuras no productivas, sobre las que lo son. Consecuencia, apatía, falta de inversión y al final, pobreza para todos, recayendo, sobre todo en los que tenían menos de cien mil, que se convierten en los paganos definitivos, sólo que por una vía indirecta.

Por cierto, además este movimiento “se carga” a los paraísos fiscales, aquellos países que como Islandia, Luxemburgo u otros, tienen más depósitos en Banco que capacidad del Estado para responder por ellos. Es una víctima lateral, pero pocos Gobiernos llorarán por ello. Con una pequeña matización: si cae Luxemburgo, cae Suiza, y detrás de ellos, el Sistema Financiero Fiscal Europeo. Los Paraísos Fiscales son como las moscas, están ahí y molestan, pero no están por capricho, tienen una función y es importante que la realicen siempre que sea dentro de unos límites controlados.

¿Qué hacer? Irse.

Y el que no pueda hacerlo, que diversifique en varios Bancos, entendiendo el colchón como uno de ellos, confiando que el principio se aplique Entidad por Entidad, y no realizando el sumatorio de tus bienes.

 

¿MI JEFE? el papel.

Written By: Luis Valdivieso Llosá - Feb• 21•13

 

Nos presentamos a un trabajo de siete mil euros. El pliego de condiciones que debemos cumplimentar lleva quince páginas. El 90% de las cuestiones planteadas, irrelevantes, sin sentido o que no aportan nada. Aunque miento. Si aportan mucho, le dan contenido a un puesto de trabajo. Puesto que frena tanto, que seguramente impide que se creen tres o cuatro productivos.

Nos presentamos a otra oferta. Siempre hablo de Empresa Privada. El pliego nos pide que realicemos (cito literalmente) “nuestra mejor oferta”. Se refiere a Euros, específicamente. Y luego advierte: “entre las seleccionadas se abrirá una ronda de Negociación”. Es decir, que si presentamos nuestra mejor oferta, después nos retiramos o perdemos dinero ¿no?.

Uno de nuestros clientes presenta un Proyecto de desarrollo de un nuevo producto a un Organismo Público, pidiendo una subvención a las que la legislación le da derecho. La cantidad máxima que pueden lograr es de 39.000 euros. El “quien sea” de turno le rechaza la petición alegando que en la memoria (170 páginas descriptivas) falta una investigación ¡a nivel mundial! del mercado para ese producto, con una comparativa con la competencia existente y una predicción de ventas para los próximos cinco años. Que un estudio así seriamente realizado puede costar… ¿un millón de euros? y que además no sirve para nada, eso no es algo  entendible para el administrativo de turno. Es un requerimiento, y debe ser cumplido si se quiere seguir adelante.

Me cuenta un buen amigo. A su familia le gustan muchos los caballos. Y como son varios hermanos, tienen cinco en una finca perdida en un monte, que da para poco más. Mira por donde a una yegua le nace un potrillo. Van a registrarlo y les indican que no es posible. Resulta que más de cinco caballos es “Explotación de cría caballar”. Y eso implica una serie de estudios varios que llevan meses realizar a coste de miles de euros. Resultante, o matan al animal, o se ven forzados a la ilegalidad. Otro ganadero me señala que cada vez que le nace un vacuno tiene tres días para registrarlo. Ir al organismo pertinente le cuesta dos horas de coche, más toda la gestión, y a veces encontrar que la persona que debe atenderle “no está”, porque ya se sabe “andamos muy faltos de personal”, aunque a varios de ese personal se los haya tropezado en el bar de la esquina conciliando café y trabajo. Es un trámite exclusivamente burocrático que podría resolverse por Internet en cinco minutos. Resultado, su ganado tiende a nacer en tandas de tres o cuatro, ya se sabe, vacas sincronizadas.

Temo que en este país faltan puestos productivos. Y necesitamos ocupar a la gente. Resultado, hemos creado miles de puestos redundantes e innecesarios. Que en buena lógica (pues cada cual busca su supervivencia)  se han ido llenando de contenido. Asfixiante. No es ya lo nada que aportan. Es lo mucho que frenan y restan. Pues al final tenemos a ¿la mitad? del país trabajando para las cosas, y la otra mitad trabajando para los papeles.

¿Mi jefe?. Los papeles.

Aunque los papeles…no crean riqueza.

No hay mal que por bien no venga.

Written By: Luis Valdivieso Llosá - Feb• 06•13

 

La crisis nos ha puesto en el disparadero. Sin ella, seguramente, prolongaríamos nuestras “usuales formas de hacer” durante varios años más, en una dulce, aletargante muerte lenta.

Los cursos, cada vez más difíciles de convocar. A menos personal, menos posibilidades de “sacarlos del puesto”. La temática posible, o muy focalizada en aspectos específicos de cada empresa, o sometidos a la rutina “otro curso de Liderazgo”. En el aula, el proyector de diapositivas como elemento dominante, interrumpido de vez en cuando con algún ejercicio “motivante”.

Y el Departamento, alejado de las grandes corrientes de la empresa. Cobrando protagonismo básicamente cuando “un curso sale mal” o cuando la gente no logra un determinado objetivo, por culpa evidentemente de la “falta de formación”.

También momentos dulces, sin duda. Más la vieja certeza: “si aún cree que la formación es cara, pruebe con la ignorancia”. Pero la plantilla de profesionales dedicados a formación en la empresa se ha rejuvenecido mucho en los últimos años. Son personas con ganas de hacer y de “pesar” más.

La crisis. Que está obligando a un replanteamiento de todo nuestro sistema productivo. Rompiendo tabúes y mitos. Más las nuevas tecnologías, la mitad de ellas, nada, y de la otra mitad, exageraciones. Y sin embargo, unas magníficas puertas abiertas a la experimentación y al descubrimiento. Puertas a un continente para nosotros casi tan ignoto como América para sus descubridores.

Lo pasaron mal aquellos arriesgados que desde Extremadura, empujados por la necesidad, abrieron un continente. Sin tanta tragedia (ni tanta recompensa, me temo) quizás estemos en una situación bastante parecida. Donde estamos no es suficiente, donde vamos, está por descubrir. ¡Pero hay que moverse!.

Igualdad. Existe cuando no se menciona.

Written By: Luis Valdivieso Llosá - Jan• 25•13

Resulta que tengo un amigo que es Marqués. De familia y esas cosas. Para él, es un orgullo. No quiere renunciar a sus raíces, algo respetable. Para los demás no pasa de ser una curiosa anécdota. A nadie se le pasa por la cabeza que sea superior o inferior a nosotros por su titulación.

Con la Igualdad, pasa lo mismo. Mientras que alguien tenga que defender, en la calle o la legislación, que mujeres y hombres “somos iguales”, es que evidentemente, no lo somos. Lo cual nos lleva a un problema. Mientras alguien se gane la vida defendiendo esa igualdad, la misma estará en sofá, en gran medida por culpa de quien defiende ese principio, pues la supervivencia de esa persona depende ¡de que la desigualdad siga existiendo!

La sociedad, en determinados momentos, precisa dotarse de organismos que cuiden de temas específicos. Eso está bien. Pero la misma evolución de la sociedad hace que esos organismos poco a poco vayan quedando sin sentido. Y que conste que no estoy hablando de las Diputaciones. El problema es el tiempo de desfase. El tiempo en que el Ente creado lucha por sobrevivir defendiendo un mensaje que a los demás ya poco importa.

Los Organismos y la legislación pensada para defender la igualdad de género, tienen posiblemente su razón y su sentido en nuestra sociedad actual. Dejarán de tenerlo cuando esa igualdad se alcance, o bien cuando se definan nuevos roles para la relación hombre-mujer. En ese momento, se volverán perniciosos para lo que dicen defender.

Di que vas a decirlo. Dilo.Di que lo has dicho.

Written By: Luis Valdivieso Llosá - Jan• 23•13

 

Este consejo me  lo dieron hace treinta años. Y es el más práctico que he recibido nunca respecto a cómo presentar y vender ideas. Se complementa con otra  formación: “el oído necesita que se le machaque”.

Si aplicamos la sentencia a una presentación de ideas, recuerda que te tienes que centrar en un par de ellas, y trabajarlas durante toda la presentación. Avisas de que vas a hablar y las razones que te llevan a ello, luego lo enuncias, y después sacas la consecuencia.

Y si eres directivo y llevas un grupo, acuérdate de esto mismo: di pocas cosas, pero repítelas y repítelas, hasta que se consigan. Aunque te matizo este consejo: se concreto, no hables en lenguaje genérico: céntrate en lo esencial. Y repítelo y repítelo, hasta que forme parte de la visión de tu gente, hasta que piensen…que eso lo pensaron ellos.